El nuevo temblor, con epicentro a 32 km de Soná y a solo 10 km de profundidad, volvió a sembrar el pánico y obligó a realizar evacuaciones preventivas en todo el territorio panameño. La secuencia desatada por el terremoto principal del viernes 9 de octubre ya suma más de 300 réplicas, afectando severamente a más de 700 viviendas y 400 escuelas, mientras la vibración impacta también en el sur de Costa Rica.