La medida se llevó a cabo tras corroborarse que adquirían, fraccionaban y vendían sustancias ilegales en el domicilio investigado, incluyendo la participación de un menor de edad en las transacciones.
Los agentes de la Policía de la Provincia de Buenos Aires buscan a ''Pequeño J'', el narco peruano que habría dado la orden de torturar y asesinar a las mujeres.
Un remisero que transportaba a varias mujeres desde Aguas Blancas hacia la ciudad de San Ramón de la Nueva Orán, protagonizó una cinematográfica fuga por la ruta 50, alcanzando en algunas partes velocidades de más de 110 kilómetros por hora, en una ruta atestada de vehículos y de transportes pesados de todo tipo.
Se secuestraron más de 1000 dosis de marihuana. Dos personas fueron puestas a disposición de la Justicia. Interviene la Fiscalía Penal 1 y Juzgado de Garantías 1.
Se sospecha que estos hechos se dieron como respuesta a la decisión del juez federal de Morón, Jorge Rodríguez, de extremar el aislamiento del jefe narco Ariel "Guille" Cantero.
La causa inició mediante una denuncia web que daba cuenta de la posible comercialización de sustancias prohibidas en una vivienda del barrio San Ramón de la ciudad de Tartagal.
El minucioso trabajo de los efectivos de la Dirección General de Drogas Peligrosas permitió llevar ante la justicia a dos personas que estarían involucradas en la comercialización de drogas en la capital salteña.
El agresor regresó al plantel Anton Makárenko armado con un rifle de asalto; el gobierno estatal exige justicia mientras la comunidad educativa lamenta la pérdida de las docentes Tatiana y Mariana.
Mientras el principal acusado recibe beneficios de recreación y asistencia médica bajo el argumento de que "no es un preso común", el abogado de la familia de la víctima denuncia graves omisiones judiciales y policiales en las denuncias previas al crimen.
Ocurrió en la calle Thompson al 2500. La mujer sufrió fracturas y un traumatismo de cráneo grave, mientras que sus hijos de 2 y 4 años están fuera de peligro. El conductor, identificado como Mauro Figueroa, se entregó horas después.
El hombre de 32 años tenía pedido de captura internacional desde 2020. Está acusado de abusos iniciados cuando la víctima tenía 9 años y de facilitación de pornografía.
Tras dos años de litigio judicial, la joven de 25 años repasa las luces y sombras de una biografía marcada por el abuso y la inestabilidad antes de recibir la eutanasia.