Federico Villagra, de 20 años, permaneció diez días internado con lesiones gravísimas tras ser atacado a la salida de un after. La víctima logró identificar a sus agresores.
Se trata del can Minos, que presta servicios en el Escuadrón 50 “Aguaray”. Hay tres detenidos. La droga estaba oculta en el alerón de una camioneta que había partido desde Salvador Mazza rumbo a la ciudad de Salta.
El caso nació en Tartagal, con la detención del chofer y guarda de un micro que iba de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia, a Buenos Aires. En la bodega llevaba diez kilos de droga. Por el hecho, ya allanaron dos empresas y secuestraron 43 rodados.
Se activó el protocolo de búsqueda por Tomás Alejandro, quien desde el 08 de enero no regresa a su hogar ubicado en Villa Progreso de la localidad de Aguaray.
Integrantes del Escuadrón 54 “Aguaray” realizaban un operativo de prevención sobre la Ruta Nacional Nº34 cuando detuvieron la marcha de un transporte de pasajeros a fines de realizar un control físico y documentológico de rutina.
Al proceder con la inspección del interior del rodado, los uniformados divisaron dos cajas en el asiento del acompañante, las cuales contenían cremas curativas con aceite de cannabis.
El hallazgo se produjo tras el aviso del propio damnificado, quien reconoció el rodado dentro del establecimiento. Efectivos de la Comisaría 7 de Santa Lucía verificaron la numeración y confirmaron que tenía pedido de secuestro. Un hombre quedó a disposición de la Justicia por encubrimiento.
Efectivos de la Policía Rural y Ambiental hallaron el producto cárnico dentro de una cámara frigorífica en condiciones insalubres. La mercadería fue secuestrada y el comerciante, de 38 años, fue infraccionado por atentar contra la salud pública. Intervino la Delegación Fiscal local y el Juzgado de Garantías 1 de Joaquín V. González.
La pasajera fue detenida durante un control de Gendarmería en Catamarca. Llevaba 49,9 kilos de marihuana y más de 4 kilos de cocaína escondidos dentro de capibaras de peluche.
Un operativo conjunto entre Ciberseguridad y la Policía Rural y Ambiental permitió allanar una vivienda donde mantenían a las aves en cautiverio. Los ejemplares fueron trasladados a la Estación de Fauna Autóctona para evaluar su reinserción en el hábitat natural, mientras que el dueño de casa fue infraccionado.
Una mujer policía denunció que le exigieron casi un millón de pesos y parte de su sueldo a cambio de un cambio de destino interno que nunca se concretó. Tras rastrear las transferencias bancarias, la Fiscalía ordenó allanamientos y la detención de la policía investigada y de un hombre cómplice.