La denuncia fue radicada por el padre del niño en Colonia Santa Rosa. En agosto del año pasado durante una clase de Educación Sexual le dijo a su maestra que había sido abusado por su padrastro.
La víctima relató varios episodios de “manoseos” en su cola, vagina y pechos. Siempre lo hacía cuando estaban solos. Además la llamaba a su habitación y le ordenaba que se sentara encima de él para friccionarla con su miembro. Dijo que él le hacía estas cosas como si fuera algo natural entre un padre y una hija.
La víctima tenía cinco años cuando su mamá se casó con su padrastro y se inició la convivencia. A partir de ese momento comenzaron los abusos. Al principio fueron tocamientos, pero luego la accedió carnalmente. Al cumplir los 12 años, la menor se animó a contarle todo a su mamá.
En la Comisaría 5 del barrio Solidaridad se presentó una mujer para radicar denuncia contra la expareja de su madre, y expuso que su hermana de 15 años le contó que cuando tenía 11 el hombre esperaba a que todos se duerman o cuando ella se iba a sus cursos para abusar de ella tocando sus partes íntimas
La audiencia fue convocada para analizar la prisión preventiva del hombre de 29 años de edad. En el inicio la defensa del hombre y la fiscalía interviniente expusieron el acuerdo. La madre de la víctima y la Asesora de Menores e Incapaces interviniente expusieron su conformidad.
La investigación por el ataque en la Escuela N°40, que terminó con un alumno de 13 años fallecido y otros ocho heridos, avanza con datos clave. El familiar del presunto tirador admitió la propiedad de la escopeta utilizada en la masacre.
El niño, que es no verbal, presentaba una mordedura al ser retirado. El caso reabre el debate sobre la inclusión y el trato en instituciones educativas. Por su parte Frente a Frente recibió denuncias de hostigamiento a familias de niños con TEA.
En el marco del Día del Niño por Nacer, un bloque de legisladores oficialistas suscribió un acta para trabajar en la anulación de la Ley 27.610. La iniciativa busca endurecer el Código Penal y reabre un debate histórico que polariza al Congreso y a la sociedad.
Una pareja de Campo Quijano ignoró la perimetral que el juez les impuso por violencia de género y, cuando la policía fue a ver si estaban bien, los atendieron en la puerta como si nada pasara. El fiscal no se comió el "cuentito" y pidió juicio inmediato.