
El hecho quedó registrado en las cámaras de seguridad del comercio, donde se observa cómo un joven ingresa tranquilamente al lugar y simula sacar un arma de fuego. En ese momento, la empleada que atendía el negocio roció al delincuente con un aerosol, presumiblemente gas pimienta, desbaratando así el asalto.






