Tres niños ahorcados con bandas elásticas en su propio sótano por su madre, una enfermera que fríamente envió a su esposo a comprar la cena para actuar a solas. Mientras la Justicia busca la pena máxima para la asesina de Massachusetts, cientos de manifestantes vestidas de rosa marchan para exigir impunidad bajo la excusa de la salud mental.