
En un partidazo inolvidable jugado en Amstelveen, el seleccionado femenino superó 3-1 a las locales en los penales australianos tras empatar 1-1 en los 60 minutos. Majo Granatto convirtió el empate en el último cuarto, mientras que la arquera Cristina Cosentino brilló en la definición y Sofía Cairó selló la gloria eterna.








