El Riesgo País quebró el piso de los 500 puntos y se ubica en mínimos de 2018

Impulsado por el rally de los bonos soberanos y la acumulación de reservas del Banco Central, el indicador de JP Morgan cayó a 496 unidades. Los analistas anticipan una inminente reapertura de los mercados internacionales para la Argentina.

Nacionales27/01/2026NicolásNicolás
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En una jornada marcada por el optimismo de los inversores, el Riesgo País argentino perforó este martes la barrera psicológica de los 500 puntos básicos para cerrar en 496, su nivel más bajo en casi ocho años. El índice, que mide la sobretasa que paga el país sobre los bonos del Tesoro de EE. UU., registró un descenso del 3,3% diario y acumula una mejora del 13,1% en lo que va de enero, consolidando el mejor registro de la administración de Javier Milei.

Este desplome del diferencial de tasas responde a la firme subida de los bonos de la deuda, que posiciona al país frente a la posibilidad concreta de retornar a los mercados de crédito globales, un escenario vedado desde mediados de 2018.

El "espejo" regional y la acumulación de dólares

En declaraciones a la prensa, Juan Manuel Franco, economista jefe del Grupo SBS, vinculó este desempeño a la performance del Banco Central (BCRA), que ya acumula compras por más de USD 1.000 millones en el mercado de cambios en el primer mes del año. "Los inversores siguen de cerca la compresión de spreads. El hecho de que Ecuador haya salido recientemente a emitir deuda a tasas de entre el 8,75% y el 9,25% hace que el mercado se pregunte cuándo será el turno de la Argentina", analizó Franco.

Para el especialista, si bien el contexto de tasas internacionales es más restrictivo que hace una década, la acumulación de reservas será la "llave" para que el país logre salir al mercado con el menor costo financiero posible.

El fin de la "urgencia cambiaria"

Por su parte, el economista Alejandro Kowalczuk destacó que la reapertura de los mercados permitiría realizar operaciones de swap (canje) para transformar deuda de corto plazo en compromisos de mayor aliento, oxigenando las cuentas públicas.

"Al desaparecer la urgencia de tener que comprar dólares para pagar vencimientos inmediatos, el mercado dejará de 'contarle las costillas' al BCRA", explicó Kowalczuk. Según su visión, este nuevo escenario permitirá desplazar el foco de la volatilidad financiera hacia la economía real. "Gradualmente, el precio del dólar dejará de ser el tema excluyente de la agenda, acercándonos a un funcionamiento de país normal", concluyó.

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