La víctima radicó la denuncia correspondiente y aportó pruebas.

Un violento abuso fue denunciado por una mujer policía en contra de un suboficial de Infantería, quien supuestamente la llevó engañada a un motel y por la fuerza la introdujo en la pieza, donde intentó violarla por todos los medios, incluso rompiéndole el pantalón del uniforme.

La tenaz resistencia de la mujer policía evitó la penetración pero no el abuso sexual que se extendió luego al automóvil del feroz suboficial.La mujer policía expuso el suceso en la comisaría del norte, pero en la denuncia, según afirma, no fueron explícitos en todo lo que sufrió en un motel alojamiento en la mañana del día 19 de marzo. El hecho se caratuló como abuso simple y recién trascendió ayer.

La mujer policía dijo que fue llevada en contra de su voluntad, engañada, y que a pesar de haberse negado a bajar del auto fue introducida por la fuerza a la habitación, y con fuerza desvestida y manoseada incluso íntimamente.La cabo de la policía denunció el hecho en la comisaría de Orán y espera una respuesta contundente de la Justicia.

En su denuncia penal la cabo M.G., con 10 años de antigüedad y madre de un niño, relató que ese día antes de las 7 se cruzó en una parada de ómnibus con un vecino que reviste en la división Infantería, quien «gentilmente» la invitó a llevarla hasta su objetivo. La policía asegura haber estado con su uniforme completo y que el joven la dejó en la puerta de su trabajo.

Horas más tarde la pasó a buscar y un rato después a plena luz del día comenzó a dar vueltas en el pueblo aduciendo que una camioneta verde los seguía. Luego -contó la cabo- bajó, compró dos cervezas y un sandwich de miga y siguió por calle Arenales al final, hasta dar con El Caribe, un motel alojamiento.

El hombre cerró la cortina de color verde y quiso que baje, mientras ella se resistía.

A la fuerza el policía la ingresó a la pieza e intentó por todos los medios violarla, incluso -dijo- le rompió la parte delantera del uniforme de la cabo.

Ella comenzó a gritar y cesó la agresión. Luego la trasladó a su domicilio y en el camino la intentó abusar.

Luego, la mujer aseguró que llegó a su domicilio y cayó en cuenta de que no tenía su celular y fue hasta el domicilio del agresor y, tras una acalorada discusión, lo hizo volver al motel donde lo hallaron.

La mujer policía dijo: «Lamentablemente, no me tomaron la denuncia en serio. La caratularon como si fuera un abuso simple cuando fue una violación. La revisión médica me la hicieron a los dos días. Luego de mi denuncia, a mí, a la víctima, me quitaron el arma porque aducen que no estoy bien psicológicamente, pero si yo no la usé cuando me estaban abusando es porque me sobró temple, porque sabía que nadie luego me iba a creer lo que allí pasó».

ACOSO CONSTANTE

La mujer policía dijo que en los 10 años de servicio pasó por situaciones de acoso muchas veces, incluso llegó a denunciar a un jefe, pero que no pasó nada. «Al contrario, sigue ascendiendo», dijo.

Asegura que muchas mujeres policías pasaron y pasan a diario por estas situaciones y que deben callar por temor a ser desplazadas o destinadas a otras jurisdicciones.

«A mí me quitaron el arma. Yo soy la víctima y sé que actué como debe ser. Luego del delito, lo denuncié». contó.

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